La Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 – Protección ambiental –
Especies nativas de México de flora y fauna silvestres – Categorías de riesgo y
especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio – Lista de especies en
riesgo tiene por objeto:
Identificar las especies o poblaciones de flora y fauna silvestre en
riesgo en la república mexicana, mediante la integración de las listas
correspondientes, así como establecer los criterios de inclusión o cambio de categoría
de riesgo para las especies o poblaciones, mediante un método de evaluación de
su riesgo de extinción.
Basando en lo que la NOM-059 establece podemos encontrar que
actualmente más de la mitad de las especies de mamíferos silvestres que viven
en México son reconocidos en algún nivel de peligro de extinción. La mayoría de
las especies de mamíferos mexicanos la componen los pequeños, como roedores y
murciélagos. Éstos, al igual que otros animales de pequeña talla, se encuentran
en peligro de extinción por la destrucción masiva que se está haciendo de los
hábitats naturales.
Definiciones
Mamíferos: del grupo de los vertebrados de temperatura constante cuyo
embrión, se desarrolla casi siempre dentro del seno materno, y cuyas crías son
alimentadas por las hembras con la leche de sus mamas.
Cetáceos: del grupo de los pisciformes, marino, de gran tamaño, con los
miembros anteriores transformados en aletas, carente de los posteriores, cuerpo
terminado en una sola aleta horizontal, y que tiene en lo alto de la cabeza las
aberturas nasales, por donde sale el aire espirado, cuyo vapor acuoso, cuando
el ambiente es frío, suele condensarse en forma de nubecillas que simulan
chorros de agua.
Pinnípedo: que tiene el cuerpo alfo pisciforme con las patas anteriores
provistas de membranas interdigitales y las posteriores ensanchadas en forma de
aletas, a propósito para la natación, pero con uñas, con tejido adiposo
subcutáneo muy abundante y la piel revestida de un pelaje espeso, y que se
alimenta exclusivamente de peces.
Taxón: cada una de las subdivisiones de la clasificación biológica,
desde la especie, que se toma como unidad, hasta el filo o tipo de
organización.
Cánido: del grupo de los carnívoros digitígrados, de uñas no retráctiles,
con cinco dedos en las patas anteriores y cuatro en las posteriores.
Desafortunadamente, al comenzar el siglo XXI la mayoría de las especies
mexicanas de mamíferos pueden considerarse en peligro de extinción, amenazadas
o al menos con problemas de conservación.
La Norma Oficial Mexicana (NOM-059-SEMARNAT) proporciona una lista de
295 especies y subespecies de mamíferos en alguna categoría de riesgo.
Se consideran categorías de riesgo las siguientes:
i)
En peligro de extinción (P);
ii)
Amenazada (A)
iii)
Sujeta a protección especial (Pr); y
iv)
Probablemente extinta en el medio silvestre (E).
Criterios para la inclusión, cambio o exclusión de especies,
subespecies y poblaciones en las categorías de riesgo
Para la determinación de la categoría de riesgo de una especie o
población se toman cuatro criterios independientes:
A Amplitud de la distribución del taxón en
México;
B Estado del hábitat con respecto al
desarrollo natural del taxón;
C Vulnerabilidad biológica intrínseca del
taxón; y
D Impacto de la actividad humana sobre el
taxón.
Causas Generales
La mayoría de ellas se debe a la destrucción del hábitat en nuestro
país. La cacería ilegal sigue siendo un grave problema, la falta de
regulaciones efectivas e incentivos, propician que muchos pobladores salgan a
cazar sin una regulación de temporada, época reproductiva, etc.
Mamíferos marinos
En nuestro país están presentes prácticamente todas las familias de
cetáceos, excepto los delfines de río como el del Amazonas, la súper familia
Platanistoidea; la beluga y el narval, Monodontidae, y la ballena franca enana,
la única de la familia Neobalaenidae. En cuanto a los pinnípedos, de las tres
familias sólo falta la de las morsas, Odobenidae. En la familia Balanopteride
(verdaderas ballenas) la NOM reconoce 7 especies, 6 de las cuales están bajo el
régimen de protección especial y una en peligro; 18 miembros de la familia
Delphnidae (delfines y orcas); 2 de la familia Keogidae (Cachalotes); 2 de la
familia Phocoenidae (marsopas), entre ellas la vaquita marina, y, finalmente, 5
de la familia Zifinidae (ballenas picudas). Prácticamente todas estas familias
están bajo protección especial, porque la gran mayoría de las especies de
cetáceos usan las aguas mexicanas como lugar de procreación.
Los pinípedos (focas y lobos marinos), que habitan sobre todo en las
costas de la península de Baja california, ven afectadas sus poblaciones por
diferentes causas, como son la destrucción de sus hábitats, pues muchas de las
playas se están transformado rápidamente en destinos turísticos, o bien se ven
influenciados por éstos, por lo que los animales ya no encuentran en esas
playas sitios a salvo para la procreación. La contaminación de los mares y las
malas prácticas de pesca también son factores para la desaparición de estas
especies.
Los grandes Carnivoros
México presenta una gama de carnívoros dentro de su mastofauna nativa.
Tenemos varios representantes de los carnívoros, los cuales podemos dividir,
arbitrariamente, en dos grupos: los pequeños carnívoros, dentro de los que
encontramos a los zorrillos, las comadrejas, los cacomixtles, etcétera. Éstos
se encuentran en peligro de extinción, principalmente por la destrucción de su
hábitat, o bien por la caza directa; sin embargo, en la mayoría de los casos
estos animales tienen tasas de reproducción relativamente altas, que les
permiten sobrevivir aún en zonas con alta presión humana, en pequeñas áreas
naturales. Cuando llegan a tener interacción con el hombre, normalmente es
porque consumen huevos, gallinas o pollos, ocasionando pérdidas económicas a
los campesinos de escasos recursos económicos.
El otro grupo de carnívoros importante en México es el de los
denominados megacarnívoros o carnívoros de gran tamaño. Estos mega-carnívoros
suelen tener mayor cantidad de encuentros con el hombre y su condición de
consumidores de carne hace que frecuentemente esas interacciones entren en el
plano de los conflictos, ya que actúan en mayor grado con el ganado doméstico y
muy escasamente causan la muerte directa de los seres humanos. Estos conflictos
se ven incrementados en número e intensidad por la destrucción de los hábitats
nativos y por la destrucción consecuente de las presas tradicionales de los
mega depredadores, por lo que la caza ilegal (en ocasiones promovida por los
gobiernos) ha sido un factor importante para que en la actualidad los grandes
carnívoros mexicanos estén en gravísimo peligro de extinción, a pesar de que
muchos de ellos deberían ser motivo de orgullo nacional.
Felinos
De los seis felinos silvestres que habitan el territorio nacional, el
más conocido es el Jaguar (Panthera onca). Esta especie de origen tropical ha
sido reconocida como el más poderoso de los depredadores, de ahí que los
antiguos pueblos mesoamericanos dieran gran importancia a su presencia. Este
bello animal se distribuía en todas las zonas tropicales de México. Aunque
actualmente se ha encontrado en todo el sureste, principalmente en Chiapas,
Quintana Roo y Tabasco, se le ha localizado en estados del norte como Sinaloa,
mientras que en el Golfo se han reportado jaguares casi hasta la frontera con
Estados Unidos y es posible que entren en ese país.
Como en el caso de muchos otros felinos, no se conoce realmente la
situación real del estado de conservación de esta especie, entre otras causas
porque, como todos los felinos americanos, es solitario y tiene hábitos
nocturnos, además de ser sigiloso por naturaleza.
El Puma (Felis concolor) es un felino que habita en los bosques del norte
del país, de donde es originario, y ha migrado hasta el sur del continente.
Siendo la única especie, la falta de hábitat ha hecho que las pequeñas
poblaciones que aún existen emigren hacia hábitats más tropicales. Su situación
es quizá más desconocida que la del Jaguar. Es la única especie de los felinos
que no aparece en la norma oficial bajo ninguna condición de riesgo. Para la
Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza, esta especie es
considerada como de “ultima preocupación”, lo que quiere decir que no se
encuentra en grave situación de conservación, debido principalmente a su amplio
rango de distribución, aunque es importante hacer un seguimiento de sus
poblaciones.
De los pequeños félidos el jaguarundi (Herpailurus jaguarundi) es la
especie que se encuentra en mayor peligro de extinción. Es reconocida como
amenazada, a pesar de que como especie tiene una distribución que abarca el sur
de estados Unidos (Texas, Arizona y Florida) y llega hasta el sur del
continente. Por ser de tamaño pequeño su alimentación se restringe a
vertebrados chicos.
Los dos pequeños gatos manchados: el magray (Leopardos weddii) y el
ocelote (Leopardus pardalis), están en la característica de en peligro. Estos
animales, que no rebasan los 10 kg de peso, viven en las zonas selváticas,
desde el sur del país hasta Sudamérica. Son perseguidos por sus pieles, aunque,
como en el caso del jaguar, este comercio ha disminuido.
El lince o gato montés (Lynx rufus) no aparece en la lista de la Norma
ofical Mexicana. Su presencia en México suele ser confundida con los gatos
ferales, gatos domésticos que por su tamaño y coloración abandonan el entorno
humano para convertirse en silvestres. De ahí que existan pocos reportes sobre
la especie, a pesar de no encontrarse “oficialmente” en peligro.
Osos
En México alguna vez habitaron las dos especies de grandes Ursidos
Americanos: el Grisli (Ursus arctos) y el Oso Negro (Ursus americanus). El
primero aparece en la NOM-059 con el estatus de extirpado del medio natural. En
México no se conoce la presencia de esta especie desde los años sesenta del
siglo XX. La subespecie que habitaba en nuestro país era el Ursos arctos
nelsoni, cuyas descripciones indican que era enorme, pues alcanzaba hasta 1.90
m de alto, parado en dos patas, y más de 300 kg de peso. La principal razón de
su desaparición fue la cacería indiscriminada, aunada a su bajo potencial
reproductivo.
La especie que se mantiene en México es el Oso Negro. También es
carnívoro y se sabe que puede cazar y depredar ganado. La mayoría de sus
hábitos alimenticios incluyen bayas, frutos y varios vegetales, por lo que es
percibido como una amenaza menor para la población humana. En la norma oficial
mexicana esta especie figura como “en peligro”.
Cánidos
La familia de los cánidos es la tercera de los grandes depredadores. Se
reconocen cuatro especies: el coyote (Canis latrans) y la zorra gris (Urocyon
cineroargentatus) no están considerados en peligro; la zorra del desierto
(Vulpes velox), de la cual se reportan 6 subespecies, todas bajo el criterio de
amenazadas; el lobo mexicano es el último de los grandes carnívoros que está
considerado como extirpado del medio natural
Elegí este tema debido a mi interés por la naturaleza y las especies
que existen en nuestro territorio nacional, fue interesante conocer más sobre
el tema y conocer un poco más sobre las especies que se encuentran en la
república mexicana así como el status de riesgo en el que se encuentran.
Para mi resumen partí en la investigación de la Norma Oficial Mexicana
NOM-059-SEMARNAT; así mismo consulte la Real Academia Española para encontrar
algunas de las definiciones de los conceptos que se manejan en el artículo.
Hola Ernesto, buen trabajo.
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